Desde Montevideo/Eduardo Mérica para FMF FUTBOL.
Algún día tenía que ocurrir. O alguna noche. Para el equipo que queremos todos, que nos arranca la ternura y el respeto. El equipo de pibes sucesores de otros pibes, y de otros, y de los primeros del primer ciclo de mocosos atrevidos en la cancha callejera que con nombres e inventados alias diferentes nos arrancaron la sonrisa parecida. Dirán los diarios de los lunes, efímeros, que dos clubes del barrio: el Wilman y el Rosarino Central firmaron un acuerdo por diez años para ir en la búsqueda de los tesoros del barrio Arroyo Seco, y traerlos donde pertenecen... Por encima de cualquier resultado, la magia seguirá siendo la misma, el amor por la pelota no va a cambiar y las convicciones de los dos seguirán en sus botines. Porque somos lo mismo cuando se trata de el patrimonio histórico y cultural porque es parte esencial de la identidad nuestra.
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