Desde Montevideo/Eduardo Mérica para FM FUTBOL.


Nombrar al Wilman por estos días de duro casi invierno es calentar cualquier ambiente. Es mayo, mes de cumpleaños del club del barrio. Y los wilmenses están que arden. Todo es euforia, exitismo, esperanza. Y el Banderín entregado por la gente del hermano club Rosarino Central encabeza la línea de la ilusión. Esto que ocurrió inesperadamente es un enorme mensaje para todos los hinchas del Wilman; que una pieza de semejante tamaño vuelva al lugar del que nunca debió salir... Porque el orgullo: es la batalla permanente de todo hombre.